La medida cautelar fue solicitada por el fiscal Guillermo Loyola, e impuesta ayer por la jueza Cristina Fortunato en una audiencia realizada en los tribunales rafaelinos. El imputado tiene 62 años, sus iniciales son MAO y es oriundo de la provincia de Buenos Aires. Las maniobras defraudatorias provocaron un perjuicio económico por un total de 172.000.000 de pesos, aproximadamente.
El denunciante, un hombre de 63 años, manifestó ante personal de la Comisaría Nº 2 que las alhajas se encontraban en distintos sectores de la casa y que no sabe en qué momento se las robaron.